El futuro de la edición impresa

Displays flexibles
Displays flexibles

A principios de 2009 tuve la oportunidad de investigar junto con un colega la existencia de tecnología de displays flexibles en el mundo. El proyecto se basó en los eBook readers actuales con un twist que permitiría crear una nueva tendencia en distribución y consumo de materiales editoriales.

El tema nos llevó hasta CeBit en Hannover, Alemania. La búsqueda era por algún producto tipo polímero o tela que nos permitiera tener un display con un refresh rate decente para poder mostrar contenidos en forma similar a como lo hacen los dispositivos de e-Ink y con bajo consumo. Al final del día vimos que era aún muy incipiente la tecnología para nuestros propósitos.

No obstante lo anterior, nunca he quitado el dedo del renglón en cuestión de un desarrollo a futuro que bien pudiera revolucionar la forma de obtener y leer contenidos. Esta visión del futuro se basa en la tecnología disruptiva. Es esa tecnología que nos permite ir en contra de los patrones de desarrollo e investigación del mundo y retomar el camino hacia lo sencillo y lo básico.

Imaginemos un dispositivo tan ligero y flexible que pudiera ser en tamaño similar al de una hoja carta, tan flexible que pudiera ser doblado en dos, a un tamaño esquela, y cuyo grosor no superara 1cm ya plegado. Este dispositivo contendría un display flexible de bajo consumo a color con una frecuencia de barrido tal que nos permitiera desplegar textos e imagenes brillantes e incluso ver videos.

Olvidémonos de un gadget conectado a Internet. De hecho, no hace falta. El “Xeroglipho” como se llamó el prototipo requiere sólo de conexión unidireccional. ¿Recuerdan los beepers o pagers? Y es que no es su propósito enviar comunicaciones o retroalimentar, sólo se pretende como un dispositivo de consulta inmediata que pudiera ser actualizado, incluso en periodos de inactividad con tecnologías que hoy ya se presumen obsoletas. Al fin y al cabo, sólo requiero transmitirle archivos binarios o de texto que no pesan demasiado. El multicast es una solucion. La olvidada tecnología de las radiobases de los localizadores personales, empresas que hoy tienen serios problemas de liquidez y viabilidad es la ideal para el Xeroglipho.

La capacidad de almacenamiento que un dispositivo de este tipo pudiera tener dependerá de las memorias de estado sólido y su avance. El equipo podría contar un un procesador sencillo y de bajo consumo, quizá basado en lo que hoy son los chips para smartphones. El sistema operativo, basado en Linux. El despliegue de contenidos, en hipertexto o XML/XSLT.

Las aplicaciones:

  • Libros de texto gratuitos
  • Directorios telefónicos
  • Revistas, diarios y periódicos – incluyendo DOF
  • Estados de cuenta bancarios y de servicios, comunicaciones periódicas, promociones
  • Cartilla Nacional de Salud y control de citas
  • Boletines informativos (IP, SAT, IMSS, etc)
  • Multicast de noticias y comunicados corporativos
  • Y muchas otras…

El objetivo: Masificar el acceso a información específica, segmentada, localizada geográficamente y actualizable. Sustituir en la medida de lo posible los sistemas de distribución de los medios impresos actuales, reduciendo el consumo de papel y la tala de árboles.

El modelo de negocios: La empresa promotora tomará el rol de la intermediación en la distribución de los contenidos. Podrá operar un modelo de comercialización de los mismos, agregación de publicidad o simple transmisión de la información.

El mercado objetivo: Entidades de gobierno, grandes corporativos, medios editoriales.

La barrera de entrada: Me reservo la información. Este proyecto de enormes dimensiones comerciales y gran valor social ya tiene un buen avance en diversos sentidos. Ha llamado ya la atención de inversionistas y generado interés. Si quieres más información, házmelo saber.

Por cierto, ando buscando un patrocinio para R&D con un MIT o de perdida CONACYT.

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3 Responses to "El futuro de la edición impresa"

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