Si yo fuera a comprar Mexicana de Aviación

Edificio de Mexicana en Ciudad de México / Foto: JETdedt
Edificio de Mexicana en Ciudad de México / Foto: JETdedt

La semana pasada por mandato tuve la oportunidad de acercarme a la gente de Mexicana, Javier Christelib y Gerardo Badín, administrador y conciliador respectivamente. Mi cliente tenía la intención de aprender lo suficiente sobre la situación del Nuevo Grupo Aeronáutico, empresa tenedora y de todas sus filiales para poder definir el hacer por su lado una inversión en las empresas del grupo y levantar parte del capital requerido a través de terceros, en México y en el extranjero.

 

Incluso, en cierto momento se acercó a nosotros la gente del sindicato de tierra, SNTTTASS a través de uno de sus abogados, Joaquín Ortega para proponer que lejos de levantar capital, busquemos el aval del gobierno para que un tercero otorgue un préstamo por $250MM USD al conciliador para que él opere y administre Mexicana. Vaya propuesta irreal.

A final de cuentas, antes de firmar cualquier acuerdo de confidencialidad y a pesar de que alguien filtró la “noticia” de que habría un grupo de inversores nuevo encabezado por mi para comprar Mexicana, enviamos cartas de desistimiento tanto a la administración de la empresa como a su conciliador toda vez que mis mandantes no vieron viabilidad en comprar. Bajo mi punto de vista, una decisión acertada. Explico:

SITUACIÓN DE MEXICANA

El Grupo Mexicana está encabezado por una holding, Nuevo Grupo Aeronáutico (NGA), propiedad de una tal Tenedora K. Tenedora K se ha mantenido en mutis desde hace ya algún tiempo, básicamente tras ver que no había viabilidad en operar Mexicana ni flexibilidad por parte de los sindicatos por llegar a una acuerdo un tanto ventajoso. La Tenedora compró en su momento a NGA por simbólicos $1,000 pesos al grupo encabezado por Posadas / Gastón Azcárraga.

En su momento, Azcárraga trató de desplomar los costos del grupo al crear 2 aerolíneas, Mexicana Click (a partir de Aerocaribe) y Mexicana Link (en Mexicana referida como Inter). Ambas líneas, una de bajo costo y otra regional tendrían una estructura de costos reducida, sobre todo en la parte laboral al eliminar la fuerte carga sindical, en especial las de ASSA (Sindicato de Sobrecargos) y ASPA (Pilotos), ambos con antigüedades promedio de entre 18 y 23 años, dejando en ellas sólo al de tierra (SNTTTASS), el menos caro. La apuesta al cambio incluía integrar en ambas aerolíneas las rutas y frecuencias de Mexicana de Aviación (CMA) para luego eliminarlas de CMA y operarlas con costos muy bajos. La estrategia, rentabilizar la empresa a costa de los empleados sindicalizados y subsidiar a Click y Link con CMA. Los sindicatos aún viendo esto se durmieron en sus laureles (uno en su Clavel).

Tres temas dieron al traste el plan Azcárraga y de ellos se vino el desplome.

Primero, Mexicana, aún comandada por Manuel Borja recibe la negativa del gobierno a través de BANCOMEXT para garantizar nueva deuda en la empresa. Mexicana por tanto se ve impedida para capitalizarse y anuncia nuevas estrategia para revertir su tendencia negativa.

Segundo, viene la resolución de la FAA y el DOT en Estados Unidos a bajar la calificación de México en cuestiones de aeronáutica civil a segundo lugar. Esta degradación impediría a aerolíneas mexicanas crear nuevas rutas o modificarlas, incluso la modificación de frecuencias se vería afectada. También, quedarían restringidos algunos temas de códigos compartidos entre líneas mexicanas y estadounidenses. Esto haría inviable el “transferir” las rutas a Click y Link.

Tercero, Cuando viene la inviabilidad financiera por seguir operando y CMA se apega al concurso mercantil, la empresa decide seguir operando mientras se desahoga el proceso. No obstante, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional, IATA, en apego a sus políticas, exige a CMA garantizar la venta de boletos con un fondo cuyo valor debería ser de 41 millones de dólares, de los cuales 14 estaban ya en dicho fondo. Los 27 millones faltantes deberían ser depositados a más tardar el 30 de julio de 2010. Al no poder Mexicana cumplir con esto, la IATA decide suspender la venta de boletos a través del canal BSP, e incluso lo informa antes que a Mexicana misma y lo hace efectivo el día 4 de agosto. Esto aplica para la placa MX132. La dirección intenta fallidamente plaquear en IATA con la placa QA723 de Aerovías Caribe, S.A. de C.V para operar vuelos de Click y Link. Esta suspensión de venta, que hubiera reanudado el 9 de agosto dañó irreparablemente la probabilidad de retomar la operación de Mexicana.

Al Azcárraga vender la participación del grupo que representaba a Tenedora K por unos 80 dólares se deshacía del problema y asumía sus pérdidas y/o ganancias (algunos argumentan desvíos por más de 200MDD a su favor).

Tenedora K, a su vez quiso apostar a una fácil negociación de manita de puerco con sindicatos y forzar al Gobierno Federal a una requisa, un rescate parcial o un aval para fondeo. Ninguno de los 3 fueron exitosos y tras una pequeña inversión millonaria, Tenedora K trató de recuperar el monto perdido al pedir pagos no justificados a los propietarios de los aviones arrendados a cambio de devolverlos. Esas pláticas no avanzaron y Tenedora K se quedó con su pérdida.

Hoy, Mexicana tiene un potencial “comprador”. El grupo encabezado por Enrique Castillo Sánchez Mejorada y que tiene entre sus socios al Grupo Financiero IXE. Escribo comprador entre comillas, puesto que IXE en realidad lo que está hoy haciendo es analizar la información financiera de la aerolínea para preparar un plan de negocios rentable, elaborar un prospecto y salir a la calle a levantar la mayor parte del capital requerido. Esto prácticamente convierte el papel de IXE en el de un banquero de inversión, no un comprador. Ahora bien, como lo aseveran funcionarios de Mexicana, todo es salvable, pero se detiene todo proceso en la situación laboral con los sindicatos.

En palabras de un alto directivo de Mexicana que me pide anonimato, “La empresa está envenenada por los sindicatos. Nadie va a querer liquidarlos con antigüedades de hasta 30 años y según el contrato colectivo. Es irreal”. Analicemos:

En resumidas cuentas, esta es la posición financiera de Mexicana, sin cesura o sesgos mediáticos:

Mexicana tiene activos por Mil seiscientos millones de pesos, $1,600,000,000.00 MXP. De estos, la mayoría están en 9 aeronaves, todas las cuales están como garantía de la deuda con BANCOMEXT.

Por otro lado, el pasivo más las contingencias ascienden a $15,000,000,000.00 MDP. Son quince mil millones de pesos. Importante recordar, esto representa no sólo la deuda de Mexicana, la cifra incluye contingencias, por ejemplo, los costos de liquidación de personal y al 100% de acuerdo a los contratos colectivos y dejar también cuadrado el tema de los jubilados. Aún así son 15M MDP.

Hagamos las matemáticas y veremos que los números no cuadran. 15M MDP menos 1.6M MDP me dejan 13.4M MDP. La inversión que se busca es de 200MM USD, es decir 2.6M MDP. Los restamos a los 13.4 y aún nos queda más de 10M MDP de pasivos/contingencias. No olvidemos que en su momento a Aeroméxico se le compró en $1,592,155,713 (Valor cruzado en BMV) sobre una oferta valuada en $249.1MM USD. Esto por una empresa operando.

Lo anterior nos lleva a preguntarnos ¿en qué está pensando la gente de Enrique Castillo al querer levantar capital para comprar una empresa quebrada, que no está operando y con un modelo de negocios inexistente, con pasivos insolventables, posturas sindicales inflexibles y cuyo vuelo, de suceder se daría no con más de 100 aviones como venía volando Mexicana, sino con una flota quizá de menos de 30 aeronaves?

La apuesta está en el sentido de la negociación:

  1. IXE apuesta a una negociación laboral mixta: Retiros voluntarios, suspensiones temporales de puestos sin goce de sueldo, liquidaciones a un bajo porcentaje de lo que marcan los contratos colectivos, o incluso la LFT
  2. Capitalización del pasivo y las contingencias de los trabajadores sindicalizados
  3. Negociación con Banorte del descuento del fideicomiso de HSBC, compra de la deuda de Banorte a un precio descontado o bien capitalización del banco del pasivo que aún tiene.
  4. Cabildeo a nivel gobierno para que otorgue garantías y facilidades para la entrada de nuevas inversiones.

Y bajo todo lo anterior, lo que sigue dando valor a un Mexicana es la contingencia que genera a México. Uno de los temas que dejó en terapia intensiva a Mexicana es el que aún la mantiene con vida: La degradación de México a categoría 2 por parte de la FAA.

Sindicatos, administradores y potenciales inversionistas aún confían en que la pérdida de competitividad que generaría en la industria aeronáutica del país la quiebra de Mexicana, aunada a los 8,000 empleos directos y casi 100,000 indirectos que se verían afectados pudiera forzar a que se aplique la requisa, el aval o el eventual rescate de la aerolínea.

¿Qué sucederá con Mexicana? Si el gobierno insiste en no requisar y rescatar, Mexicana quebrará y no alcanzará ni para las liquidaciones. En este sentido habrá sido la peor estrategia de Clave de ASSA, Perfecto de ASPA y Yúdico de SNTTTASS. Yo no compraría Mexicana de Aviación.

Espero sus comentarios.

Carlos A. Bazán-Canabal
Analista Financiero y Tecnológico
Twitter: @caBazan

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2 Responses to "Si yo fuera a comprar Mexicana de Aviación"

  1. Raúl   18 octubre 2010 at 7:53 PM

    Caray, pues el “alto” funcionario sin nombre, no te dijo del dispendio a diestra y siniestra por parte de posadas, al principio te regalaba un boleto de avión por hospedarte en un hotel de la cadena, se les dieron todas las facilidades, se dejó de ganar dinero, se trabajó al cansancio, no son ningunos inocentes. La opción que ponen de liquidar a la gente abajo del LFT, es el equivalente a un estado de esclavitud, o tiempos de la paga en la tienda de raya.

    Es un negocio que deja, por eso se pelean tanto en obtener la aerolínea, pero tiene que dejar para todos no como para la rata de azcarraga solamente.

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